Para prevenir la aparición de un incendio o su propagación podemos emplear diferentes elementos. En nuestra empresa, especializada en la protección contra incendios en Madrid, trabajamos con medidas activas y pasivas. De ambas te hemos hablado en diferentes entradas de este blog. Pero en este nuevo post queremos aprovechar para adentrarnos en uno de los materiales que se incluyen dentro de las medidas pasivas, la conocida como lana de roca.

Este material pertenece a la familia de las lanas minerales. Se fabrica a partir de roca volcánica, lo que le da su nombre. Su estructura fibrosa multidireccional le permite albergar aire en su interior, en un estado relativamente inmóvil. Eso la convierte en un elemento muy útil contra el fuego, y como aislante térmico.

Su origen se encuentra en Hawaii, donde se descubrió a principios del siglo XX por la acción natural de los volcanes, lo que llevó a la forma de fabricarlo de forma artificial. En ese proceso de fabricación se emula la acción natural de un volcán. La roca basáltica se funde a más de 1600 grados centígrados en un horno para retornarla a su estado inicial de lava.

Esa lava se vierte en unas ruedas que giran a gran velocidad, y se transforman en fibras debido al efecto de la fuerza centrífuga. Con la pulverización de un ligante orgánico se reúnen para formar un colchón de lana primaria. Tras comprimirlo, en función de las prestaciones que se buscan, se adapta a la forma final. Así es como lo empleamos en algunos proyectos de protección contra incendios en Madrid.

En Detecta PCI te podemos ayudar tanto en reformas como en proyectos de obra nueva para diseñar un plan de protección empleando las últimas medidas de seguridad, tanto activas como pasivas. Por supuesto, puedes encargarnos presupuesto sin ningún compromiso.